Os recordamos que hoy a partir de las
21:00 horas, las puertas de nuestra Casa de Hermandad se volverán abrir un
viernes más. La barra del bar estará a cargo de los miembros de la Junta de
Gobierno, Eduardo García y Pablo Herreros, quienes prepararan una exquisita
cena para todos aquellos que pasen por nuestra sede social. En el transcurso de
esta velada cofrade, se visionara el Dvd de nuestra salida extraordinaria del
pasado 16 de septiembre, que realizó la cofrade Laura Arroyo.
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viernes, 24 de noviembre de 2017
jueves, 23 de noviembre de 2017
DEJAD QUE LOS NIÑOS VENGAN A MI (MC 10,14)
Se dice que a veces una fotografía vale más
que mil palabras. Es el caso de las fotografías que publicamos hoy, y que nos
recuerda aquellas palabras de Jesús a sus apóstoles: “Dejad que los niños
vengan a mi” (MC 10,14).
miércoles, 22 de noviembre de 2017
VEINTICINCO AÑOS DE BONDAD
Veinticinco años de Bondad por las
calles, veinticinco años de izquierdos por el Pasaje de la Merced, veinticinco
años de mirada dulce e infinita, veinticinco años de cunas de arpillera que te
mecen con todo el amor del mundo porque no conozco cuadrilla más fiel que la
tuya. Digo sin miedo a equivocarme que he conocido cuadrillas mucho más
potentes, mucho más técnicas, mucho más de todo, pero ninguna ha demostrado ese
amor y fidelidad que emana la cuadrilla de Nuestro Padre Jesús de la Bondad,
luchando contra mil adversidades venidas de fuera y de dentro y siempre contigo
en favor de pasearte, de defenderte, de mecerte, de quererte de la forma más
real y humana que existe: entregándose a Ti en cuerpo y alma. Veinticinco años
hace que el Señor de la Bondad llegó a Ciudad Real y llenó un Miércoles Santo
que antes estaba vacío y desconsolado. Y este año repleto de actos por tal
efeméride se celebró una salida extraordinaria en la que el Señor salió a la
calle de nuevo a repartir su nombre que tanta falta hace entre propios y
extraños: Bondad. Y tuve el privilegio de ser sus pies de nuevo. Que nadie se
engañe: aquí si alguien es costalero es porque el Titular quiere. Sólo Dios
escribe el destino aunque muchas veces creamos que podemos escribirlo nosotros.
Yo, personalmente, así lo creo y por eso doy gracias al Rey de Reyes por
haberme permitido pasearlo de nuevo.
Y llegó el día que Él quiso salir a la
ciudad a llenarla de bondad de manera extraordinaria. Quedará para el recuerdo
y en la memoria de todos aquellos que de una manera u otra lo vivieron, lo
disfrutaron o lo criticaron. La única verdad es que el Señor estaba en la calle
y tras llevar cinco lustros viviendo en Santo Tomás jamás había paseado por las
calles de su barrio. Y Pío XII lo esperaba. Fue una tarde preciosa y de pelea
dura del costal. Muy dura. Pero saberse privilegiado por poder ser los pies de
Dios en la tierra supera todo. Llegué a
sus plantas con sólo catorce años y, hoy, veintidós años después, lo he paseado
una vez por cada año que está entre nosotros: veinticinco. Veintitrés han sido
bajo la atenta mirada de la luna del Parasceve en Miércoles Santo de ensueño,
otra por motivo del Año de la Misericordia con racheo silente y oración libre
de lamentos de corneta y la que completa la suma ha sido la salida
extraordinaria por la efeméride de las dos décadas y media de su hechura y
acogida en esta Ciudad de Reyes. Veinticinco años tiene Nuestro Padre Jesús de
la Bondad y veinticinco veces lo he acunado en la arpillera de mi costal.
Y es que las cosas de la fe vienen dadas
por motivos que no se pueden explicar. No es la imagen más bonita, puede ser,
pero es la cara que veo cuando rezo el Padre Nuestro. No es la hermandad que
mejor trabaja, seguramente, pero es la mía. No fue la salida extraordinaria que
todo el mundo hubiese deseado, quizás, pero es la que se realizó. No nos han
compuesto la marcha más bonita de todas, por supuesto, pero es con la que nos
identificamos. Y no hay más. La humildad por bandera y la fe en Él por creencia
es lo que me hace seguir a su vera. Hablo constantemente a título personal, no
venga nadie a manifestar que es un sentir generalizado o que el pregonero de la
hermandad dice o deja de decir. No se confundan, yo no soy nadie. Solo soy un
costalero que permanece a su lado y que expreso en este Rincón mis
sentimientos. Y lo que yo siento con el Señor de la Bondad es algo muy grande,
de lo contrario ya me habría ido. Fe en Él y por Él. No hay más. Gracias a ella
he salido de momentos muy duros con más o menos cuadrilla y creo que todos
igual: sólo cada costalero sabe por qué está ahí o deja de estar y hay tantos
motivos como costaleros haya o hubiera. No existe más vuelta de hoja. E insisto
que habrá mejores cofradías, mejores tallas, mejores cuadrillas y mejores de
todo, pero para cada uno existe un motivo para estar donde está y dejar de
estar donde estaba (en lo que a cofradías se refiere). Y el mío lo tengo claro
para estar. Devoción y fe.
He aguardado unos días, algo más de una
semana, para verter estas líneas, precisamente para no dejarme llevar por
sensaciones en caliente, momentos de euforia o de decepción, sino para ser
juicioso y cabal y, sobre todo, fiel a mi mismo y a mi sentir. Y no hago sino
reiterarme en que no serán para muchos de los cofrades de Ciudad Real las
mejores maneras de realizar una salida extraordinaria, ni la mayor
participación de los hermanos dando luz al Señor, ni el mejor andar del paso de
misterio, ni el mejor recorrido que se hubiera podido planificar, pero sí la
mejor honra, la más fiel manera y el más devoto amor que yo he sentido en mucho
tiempo bajo el paso que me hizo costalero. Y ahí los espero. No me sirva la
pompa y boato que muchos aguardasen. Me sirven egoístamente mis sentimientos y
lo que viví y aprecié en primera persona. Recuerdo de nuevo que habló por mí y
sólo por mí y puede que muchos esperaseis unas letras poéticas y retóricas
ensalzado todo lo vivido simplemente por la rúbrica de lo que lleva detrás.
Pero no. Hablo de mi vivencia. Y hoy vengo solo a decir lo que yo vi en la
salida extraordinaria por el XXV Aniversario de Nuestro Padre Jesús de la
Bondad. Vi a gente emocionarse, vi abuelitas llorando, vi a chiquillos que
inician su sueño de faja y costal, vi a veteranos pasar por su Pasaje otra vez,
vi una bulla agolpada entre incienso aguardar un izquierdo para clamar un óle
nacido de las entrañas del sentir y que espera su momento para salir como un
raudal de sentimiento, vi una cuadrilla mermada hacer levantadas de ensueño, vi
la sonrisa de un hijo mirando a su padre de negro, vi a compañeros del palio
hacer conmigo costeros, vi a una niña pequeña asomarse al respiradero, vi la
promesa de un padre, la oración de un compañero, la ilusión del que confía en
la esperanza sabiendo que no defrauda, vi mis entretelas de joven costalero
reflotar por mi morrillo veterano y consumado, vi agarrarse a la madera un mal
trago del pasado, vi unos ojos brillantes por lágrimas agridulces acariciar con
afecto el zanco, vi Bondad en tu mirada cuando estaba de relevo y vi, como
siempre veo, la cara de Dios mismo al rezar el Padre Nuestro.
martes, 21 de noviembre de 2017
EN LOS ORÍGENES DE LA TALLA DE NUESTRO PADRE JESÚS DE LA BONDAD
Este año hemos celebrado el XXV
Aniversario de la bendición de Nuestro Padre Jesús de la Bondad, talla
realizada en Sevilla por entonces un joven escultor, Fernando Castejón López en
el año 1991 y bendecida en 1992.
A los diecisiete años de edad instala su
propio estudio en la calle García Ramos, del sevillano barrio de San Vicente y fue
en ese taller cuando la Cofradía contacto con este escultor para que realizara
la talla de nuestro Titular.
Aunque la talla la concibió en el taller
de la calle García Ramos, fue terminada en el segundo taller que contó el
escultor en la Plaza de la Encarnación, lugar donde salieron muchas de sus
obras.
Traemos hoy al blog, las imágenes del
edificio sevillano que guardaba el taller de Fernando Castejón en la calle
García Ramos, que son los orígenes de la talla del Señor de la Bondad y que
actualmente se encuentra en estado ruinoso esperando una rehabilitación.
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