El pasado viernes fallecía
repentinamente la hermana de nuestra Cofradía María Anunciación Mora Fernández,
gran devota de Nuestro Padre Jesús de la Bondad. Solo Dios sabe porque tuvo que
irse tan pronto y tan joven, pero sin duda todos sabemos que descansa en paz
junto al regazo de Nuestra Señora de las Angustias y la atenta mirada de un
Dios lleno de Bondad.
El tránsito por la vida suele ser duro y
difícil y esa dificultad y dureza se acrecienta cuando un ser querido nos
abandona tan joven, de una manera tan inesperada como lo hizo Nunci, como todos
la llamábamos cariñosamente.
Nunci tenía un gran corazón y transitó
por la vida con honestidad, fiel a sus sentimientos éticos, morales y religiosos,
siendo gran amiga de sus amigos, de quien no consentía que se hablara nada malo
de ellos en su presencia. Una gran mujer y una gran madre, pues su pasión era
su hijo Javi a quien adoraba.
Se del dolor de toda la familia, en especial de Javi su esposo y fiel
compañero, de quien tanto cuidaba Nunci. Estoy seguro que en este momento crees
que es muy difícil vivir sin ella pero por lo menos tienes el consuelo de tener
la certeza que un día estarás con ella nuevamente. Ahora ella se ha vuelto un
ángel que te protegerá hasta que te llegue tu momento de estar con ella, en lo
alto del cielo junto a tu querida Virgen de las Angustias.
Y a vosotros Javi hijo y Marga que os
voy a decir que no supierais de ella, solo os pido que seáis fuertes, porque
ella seguro no querrá que estéis tristes y deprimidos. Mucho ánimo, sé que no
hay nada como una madre, pero sé que siempre la tendréis presente en vuestro
corazón.
Su alma abandonó este mundo, pero siempre
estará presente en los corazones de todos los que le conocimos, hasta pronto
Nunci.
Emilio
Martín Aguirre