sábado, 4 de abril de 2015

EL PASO DE PALIO LLEVÓ LUTO POR SU PRIMER CAPATAZ D. JUAN CARLOS NARANJO FERNÁNDEZ



El pasado Miércoles Santo, el paso de palio de María Santísima del Consuelo llevó un lazo negro en el primer varal derecho, en memoria del que fuera su primer Capataz, D. Juan Carlos Naranjo Fernández, fallecido el pasado 22 de mayo de 2014.

Como homenaje al Capataz que mandó entre 1991-1998 el paso de palio de nuestra Titular, el llamador que ha llevado este año el paso ha sido el martillo que regalo él en 1992. La primera levanta del paso también se dedicó a su memoria, realizándola su viuda.


viernes, 3 de abril de 2015

LA SALIDA DE NUESTRA COFRADÍA EN EL FACEBOOCK DE NUESTRA ALCALDESA



El Miércoles Santo nos visitó en nuestra salida procesional la Alcaldesa de Ciudad Real, Dª. Rosa Romero Sánchez, que realizó la primera levanta en el paso de Nuestro Padre Jesús de la Bondad y felicitó y se fotografió con los costaleros del  paso de palio de María Santísima del Consuelo, con motivo del 25 Aniversario de la cuadrilla.
 

Ese mismo día, nuestra Alcaldesa subió a su Faceboock las fotografías que publicamos hoy, con el siguiente texto: “La ciudad está viviendo intensamente estos días. Esta tarde he querido estar en el Guardapasos con la Cofradía de la Flagelación que este año celebra con especial devoción y emotividad, los 25 años de la bendición de la imagen de María Santísima del Consuelo. Enhorabuena a la Hermandad, a los capataces y a las cuadrillas de costaleros de sus imágenes titulares, Ntra. Padre Jesús de la Bondad y Virgen del Consuelo”.






jueves, 2 de abril de 2015

EL MIÉRCOLES SANTO EN LA PRENSA DE NUESTRA CIUDAD



Los dos periódicos locales publican hoy en sus portadas y páginas interiores, un reportaje de la Estación de Penitencia que realizó ayer la Cofradía. El diario “Lanza” bajo el título: “25 años de amor a la Virgen del Consuelo”, y el diario “La Tribuna de Ciudad Real” bajo el título: “Flagelación bajo un cielo azul de lágrimas y pétalos”.


25 años de amor a la Virgen del Consuelo

J. C. Chinchilla
Ciudad Real

Siempre es un día especial cuando la Virgen del Consuelo sale del guardapasos y enfrenta la calle Quevedo para iniciar casi seis horas de deleite y serena hermosura en el corazón de Ciudad Real. Sin embargo ayer la ocasión fue mucho más especial, y es que la Ilustre, Humilde y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Flagelación de Nuestro Padre Jesús de la Bondad y María Santísima del Consuelo celebraba los 25 años de la primera salida en procesión de su virgen.

Acompañados por hermanos de varias cofradías con motivo del aniversario, la procesión de la Flagelación, que contó con la participación de cuatrocientos de sus cofrades, arrancó con un escuadrón de la asociación Virgen del Prado, a la que siguió la música de la Agrupación Discípulos de San Juan de Puertollano.

Como siempre, la salida de Nuestro Padre Jesús de la Bondad estuvo llena de fuerza, con un paso largo y vigoroso de sus 48 costaleros que hacía temblar de felicidad los cientos de claveles y rosas cardenales al son de la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Prado-La Pasión.

Tras el Grupo Joven de la Hermandad, iniciaba su recorrido con serenidad la Virgen del Consuelo, que sobre rosas y litrios blancos, estrenaba tres broches regalados por sus costaleros y una saya blanca en oro donada por una familia devota de la virgen. Además homenajeaba con un lazo negro y su primer martillo a su primer capataz, Juan Carlos Naranjo, fallecido el año pasado.

Bajo una lluvia de pétalos afrontó sus primeros metros, una lluvia que se repetiría en varios puntos de la ciudad, en especial en la Merced, por sus 25 años.


Flagelación bajo un cielo azul de lágrimas y pétalos

I.Ballestero

Hubo en la salida de la Hermandad de la Flagelación un cielo azul que invitaba a la ciudad a la calle, y la ciudad esperaba cubriendo las aceras. Hubo, también, una lluvia de pétalos que recibió a la Virgen del Consuelo caída desde las balconadas en las que los vecinos vieron a la imagen encarar el inicio de la procesión en la calle Quevedo. Hubo también lágrimas, instantes antes de las rosas, para acompañar el balanceo con el que se mecía Nuestro Padre Jesús de la Bondad en la tarde de primavera que fue noche después mientras sus pies, que eran los de los costaleros, recorrían las calles de la capital. Y hubo antes de todo eso cinco minutos de espera en los que el guardapasos fue incienso y silencio para la oración y el homenaje, para desear a los encargados de portar las imágenes un buen camino y para que la cuadrilla de la Virgen del Consuelo recibiera el abrazo simbólico de los costaleros de Nuestro Padre Jesús de la Bondad, por sus 25 años de procesionar.

Fue un instante que vivieron unos pocos en el interior del guardapasos, pero que significó mucho para ellos. Un cuarto de siglo llevando a la Virgen por Ciudad Real, tres costaleros que soplaron las velas en todos y cada uno de esos años, y por delante un camino de casi seis horas por recorrer. Las imágenes frente a frente y la voz como homenaje, el incienso sirviendo de telón. La invitación a pedir durante el trayecto por todos los seres queridos y los costaleros encaminando el estrecho callejón que conecta la nave con la calle. Cinco minutos después de las cinco, los caballos encabezando y los nazarenos pisando una calle abarrotada. Minutos después la primera imagen, y con ella las lágrimas. Otro rato después, la Virgen del Consuelo, y de los balcones llovieron pétalos.

La Hermandad de Nazarenos de la Flagelación de Nuestro Padre Jesús de la Bondad y María Santisima del Consuelo subrayó en su salida la comunión con el barrio del que parte, ese íntimo abrazo que no necesita de la noche para crear una atmósfera especial y resonar sentido en una calle que se quedó estrecha para la otra mitad de esa comunión que se produjo en la tarde de Miércoles Santo. La hermandad aportó sus elementos característicos a las calles de Ciudad Real, el blanco como tono dominante, un salpicar colorido por momentos y los más pequeños también ganando las calles. El acercamiento entre la gente y la hermandad no se la perdió la alcaldesa, Rosa Romero, que no dudó en colgarse la medalla de la cofradía y en ordenar una levantá a la cuadrilla que portaba a la Virgen del Consuelo, que dedicó la maniobra a la regidora. Desde allí, y por delante, una ciudad para procesionar.