Ayer tarde se procedió al traslado de
nuestros Sagrados Titulares, desde el Guardapasos de Semana Santa a la
Parroquia de Santo Tomás de Villanueva, y allí nos esperan en sus altares para
recibir nuestras oraciones, peticiones y plegarias.
BONDAD Y CONSUELO
El flagelo del sayón se contoneaba al
viento,
un aire primaveral azotaba su columna
y una mirada de Bondad se reflejaba
en cuarenta latigazos y una espalda
flagelada.
Cuarenta y ocho hombres costaleros
enfajados de labor por su Madre del
Consuelo.
se citaban en su Reino bajo el peso del
madero
para pasear al mismo Dios por la tierra y
por el cielo.
Numerosas túnicas blancas de hermanos en
compañía
derramaban gota a gota oraciones por las
calles
dando luz y testimonio de hermandad y
cofradía
al misterio de Bondad y al Consuelo de
María.
En la iglesia de San Pedro y en la Plaza
Mayor
se arremolina la gente a ver la
Flagelación.
Ejemplo de Cofradía, discurrir con
emoción,
Se oyen cantos de saeta y levantás de
corazón.
Y llega el Señor al Pasaje entre
izquierdos y costeros,
suenan llantos de corneta y racheo de
costaleros.
En la bulla se presiente la grandeza del
momento:
la misma cara que yo veo cuando rezo el
Padre Nuestro.
Una madre con su hija y una abuela
fallecida
que lo mira desde arriba y hasta la
acaricia el pelo
y le limpia con sus manos su humilde
rostro moreno
mientras le susurra al oído sus duquelas y
desvelos.
Y bajo palio una Madre dolorosa en llanto
eterno
va repartiendo su nombre al afligido y al
enfermo,
porque entre cielo y tierra solo hay
Bondad
y entre tierra y cielo solo hay Consuelo.
Carlos Lillo Talavera


