viernes, 27 de septiembre de 2019

DÉCIMO ANIVERSARIO DE LA ESTANCIA DE LA VIRGEN DEL CONSUELO EN LA CATEDRAL (II)



El sábado 26 de septiembre, tuvo lugar la procesión extraordinaria del XXII Encuentro Nacional de Cofradías Penitenciales de España, que partió a las 19 horas de la Catedral. El paso de la Virgen fue acompañado por la Banda de Música de la Asociación Musical Mozart de Aldea del Rey (Ciudad Real) y el cortejo de nuestra de nuestra Cofradía estuvo formado por 62 hermanos de luz.




El recorrido procesional que se realizó fue el siguiente: S.I.P. B. Catedral, Paseo del Prado, Camarín, Caballeros, Pasaje de la Merced, Plaza de la Merced, Toledo, María Cristina, Cruz, Paloma, Cuchillería, Plaza Mayor, Mercado Viejo, Paseo del Prado y entrada en la Catedral.




La Virgen del Consuelo ocupó el segundo lugar en el cortejo procesional, detrás de Nuestro Padre Jesús Cautivo de la Hermandad del Prendimiento y delante del Santísimo Cristo de la Buena Muerte de la Hermandad del Silencio. El cortejo lo cerró el paso de palio de Nuestra Señora de la Esperanza. La Virgen del Consuelo lucio la diadema de la Virgen del Calvario, de la Hermandad del Santísimo Cristo del Perdón y de las Aguas.




Al día siguiente, es decir, el 27 de septiembre, se trasladó el paso de palio desde la Catedral hasta el Guardapasos, saliendo de la Catedral y siguiendo el siguiente recorrido: Paseo del Prado, Pasaje Pérez Molina, Caballeros, Feria, Cruz, Libertad, Refugio, Pintor López Villaseñor, Lirio, Quevedo hasta el Guardapasos. 




El día 3 de octubre tuvo lugar el traslado de María Santísima del Consuelo desde el Guardapasos hasta la Parroquia de Santo Tomás de Villanueva.




Como resumen de estos días decir que fueron unos días históricos en la Cofradía, no sólo por poder salir y entrar del templo principal de la ciudad, sino porque era la primera vez que un paso de la Cofradía salía y entraba de una iglesia. Días emocionantes y felices al ver a la Madre del Consuelo entronizada en su paso de palio saliendo y entrando de un sitio digno. Días que no sabemos cuándo se volverán a repetir, pero que tuvimos el privilegio de poder vivirlos.